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Por: Beatriz Arango

La moda nacional vive una etapa de fulgor y reconocimiento. El profundo acervo creativo de nuestros diseñadores habita vitrinas, plataformas digitales y alfombras rojas. Una fuerza imparable. Un boom admirable. Aquí, testimonios de un proceso apasionante.

Beyoncé ataviada de Andrés Pajón, en ese atractivo vestido ajustado que ceñía su embarazo, con estampado firmado por La Libertad y Federico Castrillón. Irrefutable presencia de la moda colombiana en el mundo del entretenimiento. 

Nicole Kidman de blanco impoluto en un editorial de moda. Al lado de la fotografía, el crédito para Johanna Ortiz. Meses más tarde, Kerry Washington va de Johanna, en jeans y top de generosos volantes al show televisivo de Ellen Degeneres.

Catherine Siachoque presume sus vestidos de Ana Arango. Beyoncé usa las joyas de Paula Mendoza. Olivia Palermo desata furor con el top Tulum de JO. Cate Blanchett lleva a un estreno la mini cartera de M2Malletier.

Podría seguir con una lista descriptiva y emocionante. Un cruce de nombres y encuentros que resume gratos momentos de la moda colombiana en los últimos años. ¿Qué ha pasado? ¿Qué astros hicieron conjunción? ¿Qué suerte de voz a voz se echó a rodar a favor de la moda nacional?

Planteamos estas y otras preguntas para anticipar respuestas a un prometedor y realista panorama.

Cloclo Echavarría, junto a su socia Giovanna Campagna, en la firma Creo Consulting, ha sido testigo e impulsora de este devenir maravilloso y casi trepidante.

“El atractivo de la moda colombiana es que es muy femenina y alegre. En el mundo de la moda muchas veces se ven tendencias que no favorecen y que son bastante conceptuales, pero la colombiana es fácil de entender para cualquier mujer. Es atractiva y celebra la feminidad”. 

Para Caty Villota, directora de Fashion Radicals, no es algo nuevo. Hoy se expresa diferente, sí.

“La moda colombiana, siempre lo he dicho, está en constante crecimiento, con sus etapas y momentos.

Esta coyuntura es importante porque nombres de diseño colombiano y marcas colombianas son negocios potenciales y efectivos en términos internacionales de ventas.
No es que sean importantes porque son colombianos, lo son porque tienen buen diseño y creatividad y llegan en un momento en el que la gente busca otras alternativas de moda y ellos lo ofrecen, con calidad y están preparados para el negocio”.

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Si una firma expresa eso de “estar preparados” es Pajón & Cartagena. La alfombra roja colombiana fue su pregrado. Hoy se sitúan en los mercados mexicano y americano con esa serenidad que aporta saber que se tiene un excelente producto y que se aprueban los cursos del posgrado con suficiencia. “Los factores que han hecho la diferencia son, entre otros, que los miembros de esta nueva generación de creativos hemos tenido la oportunidad de capacitarnos en el exterior, y así la mente y el imaginario rompen fronteras. Y gracias a la comunicación y la explosión de las redes sociales esas barreras no se sienten. Hoy, el consumidor cree en nosotros y en nuestro producto premium y no se puede dejar pasar”, apunta Felipe Cartagena. 

Para Martha Calad, con más de 25 años de experiencia en el sector, hoy dedicada a la asesoría de marcas, “Estos resultados son el fruto de un conjunto de acciones y estrategias que hoy los hace consistentes y con un direccionamiento de negocio claro que les permite ser competitivos. Estas empresas de moda hoy en el país son más estructuradas, lo cual les permite  evolucionar y responder a las necesidades del  mercado”.

Disciplina aparece como una clave indiscutible de estos procesos, que hoy avizoran atractivos resultados. 

“Indudablemente, el talento juega un papel fundamental, sin embargo, uno de los factores que los está haciendo fuertes es su identidad como marca, llevándolos a proponer un estilo propio que los diferencia. Se resalta una esencia latina con propuestas de diseño que cautivan al consumidor global. Muchos de ellos se han enfocado a desarrollar propuestas de diseño en donde nuestras raíces y expresiones artesanales son reinterpretadas, mostrando historia y esencia, lo que se ensambla en esa diferenciación que hoy es altamente valorada en mercados más maduros”.

Ver y aprender

Estos emocionantes episodios de nuestra moda han tenido hitos como ver a Melania Trump en la fiesta del 4 de julio en el balcón de la Casa Blanca con un traje azul marino de Esteban Cortázar. Una realidad que es motivo de celebración. 

CloClo señala que la joyería también se anticipa como segmento interesante. 

“De nuestra experiencia la joyería se ha vendido mucho mas fácil. De pronto por que es mas fácil apostarle a un accesorio que a una pieza de ropa”. 

Dejarse ver y mostrar esos elementos que hacen la diferencia es vital en esta búsqueda y en los trazos de ese nuevo mapa de la moda colombiana, que cada día ocupa más y más territorios. 

Pilar Luna, directora de contenidos de Código Malva, reconoce que las propuestas con sello colombiano han llegado a un estándar alto. Le resultan llamativas experiencias como las de Johanna Ortiz y Esteban Cortázar. “Han abierto un camino que se puede aprovechar a futuro para las generaciones que llegan y que hoy hacen las cosas con más recursos que permiten esa visibilidad”.

A su juicio, pesan factores como que cada vez hay más personas estudiando diseño y con el propósito de ser emprendedores. Creando marca. Y el tema digital ayuda a que esto suceda de manera orgánica. “No hay que invertir enormes cantidades para mostrarse. Hay plataformas para vender sin hacer enormes inversiones en tiendas y similares. Igual, ayudan, mucho, las relaciones públicas y el lobby que se hace afuera para las marcas”. 

Dos palabras resumen el escenario digital para muchas de nuestras marcas: Moda Operandi, la plataforma de Lauren Santo Domingo, ex editora de Vogue, fashionista consumada y esposa de Andrés Santo Domingo, quien ha tenido relación cercana con las propuestas de la moda colombiana, que hoy hacen parte de su exigente y sofisticado portafolio. De ahí, otros caminos, ya recorridos por nombres como la diseñadora de carteras Nancy González, como son llegar a Saks o Bergdorf Goodman, se hacen expeditos y casi naturales.

Lo saben bien Pepa Pombo, Paula Mendoza y Leal Dacarett.

El mercado de E.U., como el europeo, se antoja apetitoso y cautivador.

Silvia Tcherassi ya tiene amplia experiencia en él, gracias a su atelier en Miami y a su tienda en la calle Serrano, en Madrid. Experiencias que han establecido un sendero admirable y que ahora complementa con su debut en el portal Net-APorter.
Para Caty Villota es un asunto holístico. La suma. Un todo. “Son las relaciones públicas, pero también estar en el momento adecuado con la persona adecuada, conocer la gente en el momento que es. Y, obvio, la marca y el diseñador tienen que estar preparados para eso. No es un golpe de suerte. Es un tema de estar preparados para lograr ese objetivo”.

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Chía Jaramillo, directora del Fashion Group International en Colombia, señala: “un factor fundamental es el talento y a él se suma la perseverancia. El ser coherentes desde su inicio y perfeccionar la técnica para ser observados, ser consistente en sus propuestas y muy creativos partiendo de referentes autóctonos, influenciados por nuestra cultura y rico entorno natural, que al ser aplicados con delicadeza y acierto hacen la diferencia cuando compiten con los mercados internacionales”. 

Y agrega: “Las relaciones públicas , el adecuado y efectivo escenario y contacto ayudan a prepararse y llegar con una propuesta sólida y concreta sobre cada colección en la temporada adecuada. Sí, hay que invertir en un buen equipo, en talentos calificados en ejercicios de mejoramiento continuo. Un factor fundamental es tener noción y conocimiento de mundo,  es decir, tener esos referentes globales vs el talento local”.

Voz a voz

Ana Arango es el ejemplo de que si se tiene un buen producto, empieza a ser reconocido y recomendado. “Ana Arango Design ha crecido de manera orgánica 100%. Alguien vio que una amiga lucía una camisa mía y esa persona me contactó. María José Barraza, por ejemplo, me encontró por internet y por redes sociales. Y le gustaron tanto mis diseños que ahora es una embajadora importante de la marca en los países a los que he llegado, como  Panamá, Nicaragua, República Dominicana y México. De ahí, su amiga Catherine Siachoque se antojó y me llamó. Igual Sara Corrales. Así, natural”. 

La admiración y reconocimiento general es para la diseñadora caleña Johanna Ortiz. Su consistencia y propuesta, sin duda, han marcado un antes y un después en la historia de nuestra moda.

“El caso de Johanna Ortiz es muy interesante. Se ha sabido rodear muy bien de personas que la han visibilizado. Igual, en plataformas como Moda Operandi, las revistas igual, ella ha vivido un interesante momento con Vogue. Y el tema de que las celebridades usen sus prendas es definitivo”, precisa Pilar Luna.

Chía Jaramillo destaca los casos de Renata Lozano, Kika Vargas y Claudia Trejos. Hay más. Laura Laurens ha hecho presencia con showrooms en París, y Mulierr diseñó la experiencia colectiva de tienda temporal Latin Curated, en Nueva York y Madrid.

Hay inquietud y deseo, que agitan esta pasión por la moda hecha en casa. Por las firmas con ADN colombiano. Es un boom y hay que vivirlo desde el trabajo, la dedicación y, cómo no, el disfrute.

Creer

La firma Creo Consulting ha posibilitado, a través de asesorías, estrategias y contactos, la reciente visibilidad de la moda colombiana. 

“Mi socia y yo, cuenta CloClo, apostamos hace tres años por  promocionar el talento colombiano. Al comienzo la idea era ofrecer servicios de relaciones públicas, prensa y ventas, pero nos dimos cuenta de que nos tocaba ir más allá. Ahora, apoyamos a nuestros clientes en desarrollo de producto y colección y la creación de imagen y de la marca, entre otros”. 

En términos prácticos: personalidades del mundo de la moda como Leandra Medine (Man Repeller) o Sofía Sánchez (Chufy) visitan el show room de una marca colombiana y lucen sus productos. Sucedió recientemente con Mercedes Salazar y su colección de aretes y carteras, que enamoraron a las fashionistas de Nueva York. 

“Es posible hablar de una nueva estética con firma colombiana y latina, más que de lujo. Al producto colombiano aún le falta enfocarse en mejorar la calidad y los acabados antes de ser considerado como un producto verdaderamente de lujo, claro que hay excepciones”, precisa CloClo.

Y menciona a Mola Sasa y sus carteras. “Mola Sasa hizo una colaboración con la marca europea Maiyet usando sedas muy finas de la India y el resultado fue espectacular”.

Créditos

1. Pilar & Darina: Dress: H&M Headpiece: J. Crew
2. Pilar & Darina: Dress: H&M Headpiece: J. Crew
3. Pilar: Pink turtleneck: Tahari, Top & Sweater: Pepa Pombo; Skirt: Leal Daccarett; earrings: Paula Mendoza
4. Darina: Blue Dress: Leal Daccarett; Hot Red Sweater: Pepa Pombo. ~ Pilar: White Dress:Leal Daccarett; bicolor top:Pepa Pombo.
5. Body: Libsa; Suit: The Row.
6. Pilar: Ivory Sweater: Pepa Pombo; Top Swimwear: Leal Daccarett; Pants: Kanneth Cole. ~ Darina: Navy Sweater: Pepa Pombo; Belt: Pepa Pombo; Pants: Kenneth Cole
7. Pilar: Dress: Pepa Pombo
8. Pilar & Darina: Dress: H&M Headpiece: J. Crew
9. Pilar: Pink turtleneck: Tahari, Top & Sweater: Pepa Pombo; Skirt: Leal Daccarett; earrings: Paula Mendoza Darina: Navy Sweater: Pepa Pombo; Belt: Pepa Pombo; Pants: Kenneth Cole
10. lar: Top: Pepa Pombo; Skirt: TopShop ~ Darina; Long Sleeves Top: Pepa Pombo; BodySuit: TopShop
11. Darina: Suit: Lina Cantillo; Red body: Libsa ~ Pilar: Suit & body: Libsa.

Quienes somos

Somos un grupo de jóvenes apasionados por contar historias. Hacemos parte de un equipo interdisciplinar que da como resultado una revista de alta calidad donde los contenidos editoriales tienen como objetivo principal mostrar la autenticidad colombiana y las raíces que nos unen como cultura.

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